La Plataforma logística de Salvaterra-As Neves saldrá a la venta en 2018

Asi lo ha manifiestado la responsable de Zona Franca de Vigo, Teresa Pedrosa, quien avanzó que los primeros 100.000m2, para los cuales ya existe demanada, saldrán a la venta a 50€/m2 y, al igual que otros suelos de la Xunta, se ofrecerá en régimen de derecho de superficie.

Según las previsiones a finales de verano está prevista la licitación de las obras de urbanización de los primeros 700.000m2 de suelo, un proyecto de 20 millones de euros.

La Plataforma logística -Plisan- promovida por la Xunta de Galicia, Zona Franca de Vigo y la Autoridad Portuaria de Vigo lleva más de una década paralizada. El denominado puerto seco de Vigo, anunciado en el año 2000, y cuyo proyecto sectorial se aprobó en 2002, ocupa una extensión de 3,1 millones de metros cuadrados, después de que el Tribunal Supremo obligara en 2011 a reducir su ámbito desde los 4,19 millones de m2 previstos inicialmente por afectar a áreas de suelo urbano de especial protección forestal. En ese millón de m2 ya se había iniciado las obras de urbanización y hubo que paralizarlas. El proyecto sectorial se modificó en 2011. 

Después de 15 años en los que a los problemas con el Plan Sectorial, con las expropiaciones, con los proyectos técnicos (en 2016 ZFV adjudicó el proyecto de urbanización con una baja temeraria del 50% que levantó polémica y que un año después fue rescindido), los promotores vuelven a anunciar, el desbloqueo definitivos de una parte del desarrollo. El anuncio de las obras de urbanización para la primera fase de 700.000m2 y precios de venta de 50€ para los primeros 100.000m2 ya lo hizo Feijoo en 2015 en idénticos términos.

La Plisan se ha vendido siempre y sigue haciéndose como el gran polo industrial del sur de Galicia llamado a resolver los problemas de suelo que hay en la provincia de Pontevedra, especialmente para grandes superficies, uno de los factores que explica la instalación de empresas en suelo portugués próximo a la frontera con Galicia. Precios del suelo, salarios y fiscalidad son otros de los factores que inclinan la balanza hacia el país vecino, donde los precios oscilan entre los 20 y 40 euros por metro cuadrado.